Por Bruno Host
Escribió dos libros indispensables para construir el genoma de la condición política y social del hombre: El contrato social y Emilio, o De la educación, ambos más o menos de la misma época, 1762. A causa de ellos, armó un revuelo en Francia y lo rajaron “por zurdo” (incluso un par de décadas antes de que tal expresión fuese siquiera acunada a razón de los Estados Generales franceses). Del primero, recuerdo una máxima demoledora aun para estos tiempos de porros y alucinaciones tecnológicas: “El hombre nace libre, pero en todos lados está encadenado”.



