lunes, 31 de agosto de 2009

Cuna 14, después del fin del mundo

Como todos imaginarán, la crisis mundial y las pestes golpearon fuertemente a la revista Cuna, que después de seis meses, sí, seis meses, vuelve a poner en la calle una nueva edición, la del fatídico número 14.
El tema de tapa es, precisamente, las pestes que nos acechan últimamente (crisis económica, dengue, gripe A, Macri, De Narváez), y cuenta con las valiosísimas notas de Mariano Quirós y Tony Zalazar, los únicos sobrevivientes del apocalipsis. El primero repasa algunos fines del mundo memorables, tanto de la realidad como de la ficción, y concluye que la mejor manera de afrontar el último de los días es junto a Viggo Mortensen. Por su parte, Tony Zalazar nos enseña un método infalible para medir el impacto de la crisis entre nuestros conocidos. Un método realmente genial, del que sólo podemos decir que, para Tony, el Apocalipsis es cuestión de ver en qué condiciones se encuentra nuestro sistema de evacuación.
Por suerte el Apocalipsis termina rápido, y luego viene la nota de Guido Moussa que, para hacerle la contra al tema de tapa, habla de los inicios, no del mundo sino del de algunas canciones. Pero lo de Moussa no es mucho más alentador. Luego de leer su nota estamos en condiciones de concluir una gran verdad: no hay nada más parecido al fin del mundo que el comienzo de una buena canción.
No podía faltar en este número la versión y perversión de Miguel Ángel Molfino. El gran escritor chaqueño ahora nos cuenta la revelación de los dioses que un privilegiado argentino tuvo en un cerro perdido del desierto mexicano. Pero ya se sabe que los argentinos no creen en esas cosas.
Pablo Black nos cuenta la noche en que Rosario Bléfari, la niña punk del rock, tocó en el microcine del Guido Miranda.
Sean Pennes, desde Hollywood, dedica su nota al viejo Clint Eastwood y a El gran Torino, su última y hermosa peli, desde la cual lee los tiempos que corren y también, como siempre sucede con Sean y Clint, mucho más.
Además, si no lo conocen, podrán saberlo todo o casi todo sobre Freddy Filete, el artista del fileteado que nos visita muy seguido y que el Chaco quiere hacer suyo para siempre.
María del Carmen Caroni de Saife escribe sobre vínculos y afinidades entre pintura y psicoanálisis. A partir de lo que se podría denominar la teoría lacaniana de la pintura, inicia un recorrido que merece toda nuestra atención.
Alfredo Germignani elige para su nota sobre periodismo una implacable definición lanzada por Horacio Verbitsky: “Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa”. Además nos encontraremos con la opinión de los periodistas Sergio Schneider, Pedro Teruel, Marcos Salomón y Martínez Miño.
Mariano Quirós vuelve a aparecer, pero ahora con una nota dedicada a la banda de rock Dale Gas, que también regresó y que además cumplió quince años y que, sobre todo, demostró estar en su mejor momento y lista para demoler escenarios.
Augusto Munaro, nuestro corresponsal en toda el virreinato, nos presenta a la poeta cordobeza Yanina Magrini, una de esas personas “que escriben poemas porque son poetas”, y no al revés. ¿Entendió, no?
Por su parte, Ernestina Acosta confiesa que nunca es tan feliz como cuando se encuentra en medio del caos de las campañas políticas, y Virginia Feinmann nos regala “Un pequeño arreglo doméstico”, un estupendo cuento que podría salvar su matrimonio.
Walter Quirós pone en el ruedo una nueva versión sobre la obra desaparecida de Crisanto Domínguez, ya se sabe, la mítica escultura del indio que tenía unas bolas inmensas. La versión habría sido contada originalmente por Constantino Escalante, un ciclista chaqueño que supo ganarse un lugar en las crónicas deportivas del 30.
Por último podrán disfrutar o llorar con nuestra editorial, que en realidad no es nuestra, sino de José Pablo Feinmann, pero que de cualquier manera expresa a la perfección lo que mucho de nosotros sentimos luego de las últimas elecciones: ¡Apocalypse Now!

viernes, 17 de julio de 2009

EL MAL FOTÓGRAFO - Por Juan Villoro

Un cuento del gran escritor mexicano Juan Villoro, robado de su sitio www.juanvilloro.com, un sitio web al que ningún internauta inteligente dejaría de entrar. Vamos cabezones, qué esperan. Empiecen por leer este cuentito. Es impresionante:

Recuerdo a mi padre alejarse del grupo donde se servía limonada. En las playas o los jardines, siempre tenía algún motivo para apartarse de nosotros, como si los niños causáramos insolación y tuviese que buscar sombra en otra parte.
Puedo ver su cara recortada en el quicio de una puerta, fumando con desgano, con la rutina parda del adicto que hace mucho dejó de disfrutar el vicio. Nunca se quitaba la corbata. Para él las vacaciones eran el momento en que se manchaba la corbata y no le importaba. Sólo se ponía otra al volver al trabajo.
Supongo que nunca se adaptó a nosotros. Nos tomaba en cuenta con la calmosa dedicación con que alguien deja caer gotas azules en un acuario.
También el verdadero sol lo molestaba. Le sacaba pecas en los antebrazos, cubiertos de vellos rojizos. No era un hombre de intemperie. Lo único que disfrutaba de las vacaciones era el trayecto, las muchas horas a bordo del coche. Entonces cantaba una canción sobre un caballo de carreras. Aunque el caballo perdía siempre, su voz sonaba feliz y libre. Una voz hecha para el camino.
Distanciarse estaba en su carácter. Nunca lo vimos tomar una fotografía, pero las fotos que encontramos muchos años después deben ser suyas. Estuvo suficientemente cerca y suficientemente lejos de nosotros para retratarnos. Lo imagino con una de esas cámaras que se colgaban del hombro y tenían estuche de cuero.
Las fotos recogen jardines olvidados y casas donde tal vez dormimos una noche, en camino a otra parte. Entonces éramos más rubios, más blancos, más antiguos. Una época pálida, antes de que la fotografía a color se volviera enfática. A mi padre le iban bien esos tonos indecisos, donde un coche azul parecía más gris de lo que era.
Nadie guardó las fotos en un álbum, tal vez porque eran malas, tal vez porque pertenecían a una época que se volvió complicado recordar.
En las tomas aparecen objetos que sólo a mi padre le hubiera interesado retratar. Las bancas, los postes de luz, los tejados, los coches –sobre todo los coches- sobreviven mejor que nosotros. Ciertas fotos oblicuas o movidas parecen tomadas desde un auto en movimiento.
El dato final y decisivo para asociarlas con mi padre es que después no hubo otras. Una tarde subió a su Studebacker y no volvimos a saber de él.
Las fotografías aparecieron en un desván, dentro de una maleta con correas, estampada con nombres de hoteles a los que no fuimos nosotros. Supongo que las dejó ahí para que lo conociéramos de otro modo, para que supiéramos lo mal fotógrafo que había sido, cuán frágil era su pulso, la falta de concentración que determinaba su mirada. Un detective a sueldo hubiera hecho mejor trabajo.
¿Es posible que el autor de las fotografías sea otro? No lo creo. La torpeza, el desapego, la atención vacilante son una firma clara.
De mi padre sabemos lo peor: huyó; fuimos la molestia que quiso evitarse. Las fotos confirman su dificultad para vernos. Curiosamente, también muestran que lo intentó. Con la obstinación del mediocre, reiteró su fracaso sin que eso llegara a ser dramático. Nunca supimos que sufriera. Ni siquiera supimos que fotografiaba.
Hubo un tiempo en que vivimos con un fotógrafo invisible. Nos espiaba sin que ganáramos color. Que alguien incapaz de enfocar nos mirara así, revela un esfuerzo peculiar, una forma secreta del tesón. Mi padre buscaba algo extraviado o que nunca estuvo ahí. No dio con su objetivo, pero no dejó de recargar la cámara. Sus ojos, que no estaban hechos para vernos, querían vernos.
Las fotos, desastrosas, inservibles, fueron tomadas por un inepto que insistía.
Una tarde subió al Studebacker. Supongo que cantó su canción del caballo, una y otra vez, hasta que en un recodo solitario ganó, al fin, una carrera.

viernes, 3 de julio de 2009

“4, 6 y 12 Cuotas”


Exposición y venta de arte de Juan Britos en Cosanostra este viernes 10 de julio.
Este viernes 10 de julio Juan Britos exhibirá su arte en el resto bar “Cosanostra” (Avenida San Martín 566, Resistencia) a partir de las 21 hs, con música y vinos gentilmente cedidos por la Vinoteca Dionisios.
“La complejidad de la existencia diaria es nuestra. Nuestros hechos realizados nos hacen, nos identifican, nos cambian en aspectos mentales y físicos. Lo dicho, lo dibujado, lo cantado o escrito también” dice Britos al referirse a las pinturas y objetos que integran “4, 6 y 12 CUOTAS”, una muestra de su producción artística de los últimos cinco años. Una excelente oportunidad para disfrutar de una noche con el arte como el principal referente hasta altas de la madrugada, con la compañía de amigos en un ambiente relajado.
La última exposición de Juan Britos fue la serie “El Protegido”, en mayo de 2008, en el Centro Cultural Borges en Buenos Aires, en el espacio “La Línea Piensa”, coordinado por Luis Felipe Noé y Eduardo Stupia. “El dibujo, aunque nítido en la instauración de figuras, escenarios y situaciones, no es menos intrincado, y casi demencial en su arquitectura ambigua, mezcla de colapsado prototipo industrial que ha sufrido remezones cubistas, con ecos de la gramática del futurismo y de un constructivismo inspirado en una fantasiosa iconografía de ciencia – ficción casera…” fueron las palabras de Eduardo Stupia sobre El Protegido, una serie que parte de una “delirante geometrización, trazada con un dejo de candor, y a la vez con la filosa precisión de un proyectista fanático (…) Mapas, grillas, retículas, plantillas, letrógrafos; todo le sirve a Britos para erigir su desafiante sistema, un teatro abstruso de geografías y criaturas transgénicas diseñado por un Dr. Frankenstein tecnocrático, que busca su materia prima en algún reservorio de objetos descatalogados”.
Juan Britos exhibió por primera vez en el Museo de Bellas Artes del Chaco en 1999. En 2005 presentó “Dibujos Pinturas Papeles y Cerámicas” en el Espacio Resistencia del Museo de la Ciudad. Dos años antes homenajeó al genial H.R. Giger, creador de los diseños que dieron vida a la criatura de la serie de películas “Alien” en la muestra “H.R. IDOLO” en el Centro Cultural Nordeste de Resistencia. Además participó en las muestras colectivas del grupo “4 Juntos”, con Adrián Sorrentino, German Hotes, y Pablo Cáceres, en Córdoba, Asunción, y Buenos Aires. También formó parte de “Cien años, cien obras, en el Museo de Bellas Artes de la provincia, en 1999”.

*Cosanostra, Av. San Martín 566
*Vinoteca Dionisio’s ,García Merou 63. Tel. 03722-432684/ dionisios@live.com.ar
No te olvides de visitar:
http://www.lodiario.8k.com/
http://ar.geocities.com/juanplablobritos
http://www.britos.8k.com/

miércoles, 24 de junio de 2009



10 propuestas de reflexión desarmables y una yapa desplegable
políticacon el votoy la palabra


Néstor Borri / Fernando Larrambebere / Sebastián PrevotelA partir de relfexiones del Colectivo / 2009 contacto@colectivociudadania.org.ar
A pocos días de las elecciones, mientras se precipitan cierres de campaña en todo el país, van algunas pistas para interrogarnos sobre lo que se juega y los escenarios que vendrán.
Para analizar y considerar camino al 28, a trasluz del cuarto oscuro y del 29 en adelante.
Para preguntarse políticamente por las dinámicas más amplias que atraviesan estas elecciones.
Para pensar las propias ideas en tiempos en que la "falta de ideas" es la denuncia favorita.
Para abrir preguntas ahí donde muchas voces nos dicen “cómo son las cosas” o cómo deben ser. O se obstinan en “tenerla clara” sobre cómo siempre fueron y siempre serán.
10 propuestas de reflexión desarmables y una yapa.


1
CON OJOS POLITICOS, ver lo que está en juego
Lo que se vota no es lo mismo que lo que se elige, y lo que se elige no es lo mismo que lo que se decide. Lo que se juega en estas elecciones es así: mucho más que unos 'cargos…
Diferenciar esto es fundamental, estratégico y –aunque difícil– posible.
(Sugerentemente, en una elección de legisladores –los que deliberan, hacen las leyes, las reglas de juego “formales” de la democracia– queda en evidencia que una cosa son las leyes y otra –más amplia que las contiene y condiciona– las reglas de juego y el conjunto de dispositivos que regulan las fuerzas sociales en una sociedad. Lo que ellas discuten, disputan, se prestan a debatir.)
Para muchos, se trata de una distorsión. Puede ser. Pero se puede asumir también como una riqueza, o –en todo caso– como una realidad efectiva: eso está en juego, más allá de lo que dicen los manuales y los diferentes “deber ser”.

2
Lo nuevo y lo viejo.¿Y lo bueno?¿Bueno para quién?
Para “entrarle” políticamente a esta cuestión: Lo que renueva, lo que trae de nuevo una fuerza, un partido, una plataforma o un candidato, ponderarlo desde intereses, desde prácticas, desde relaciones y desde propuestas (explícitas e implícitas) y consecuencias (evidentes y a descubrir) para sectores sociales concretos.
Como en toda campaña de años recientes, el argumento de la “nueva política”, o la política de lo nuevo y la renovación –asociado a lo que viene de “fuera” de ella–, aparece con fuerza.
Lo que retorna, lo que aparece, lo de afuera y lo de adentro…
La valoración de “lo nuevo”, y por otro lado el desprecio y la descalificación de “la política tradicional”, probablemente no son las mejores categorías para pensarnos, optar y posicionarse políticamente.
La retórica de “lo nuevo”: ¿No es acaso análoga, parecida, a la que se usa para vender productos, para promover el consumo?
¿Y un desprecio generalizado y no siempre reflexivo, respecto a lo “tradicional” no será acaso una coartada demasiado sencilla para quienes pretenden que tengamos una política sin tradición, sin raigambre, sin raíz histórica?


3
Proyecto: ¿Ausente con aviso? Presente de otra manera
La “ausencia de proyecto” es un argumento descalificador siempre a mano en las elecciones. Y, como toda cuestión que prende y circula, es un argumento que tiene su racionalidad y validez.
Una pregunta para aportar a esta cuestión: ¿Un proyecto de país puede plantearse antes de constituirse los bloques históricos y los actores y alianzas sociales que los sostengan?
(La hipótesis contraria también es, quizás, fantasiosa a su manera: pensar que primero se constituye un actor, transparente, completo, clarísimo, y luego este actor sostiene un proyecto.)
Vale complejizar:
Proyecto/propuestas y actor/alianzas, bloques, sujetos interpelados se constituyen mutuamente y en camino. Y si son reales, históricos, políticos, nunca están cien por ciento delineados.
¿Qué pasa si consideramos lo que se juega en estas elecciones, no ya pensando en sujetos terminados y en proyectos clarísimos, sino en que los escenarios siguientes se configurarán según quiénes ganen en estas elecciones, qué posibilidades y condiciones para seguir generando procesos de consolidación de proyectos y de actores que los sostengan?
(Se construye el proyecto, se constituyen actores en esa interpelación abierta, en camino…)
Con todo esto, la disputa entre modelos, entre matrices y entre memorias, es un componente bien presente en esta elección: la persistencia y recomposición del modelo neoliberal que se puso en cuestión en el 2001, o la continuidad y profundización de la secuencia abierta en el 2003. Ésta última, orientada hacia la recuperación de la autoridad del Estado, el fortalecimiento de la industria y el mercado interno, la reconstrucción del trabajo como herramienta principal para la distribución de la riqueza.
Esto está en juego, otra cosa es que opinemos respecto a quiénes juegan

4
Parlamento: Lo que tiene asignado para decir un personaje en una obra. Conversación. Discusión.
A la hora de manifestarnos, elegir, sumarnos, reconocernos. A la hora de opinar, de conversar con otros, de imaginar, personal o colectivamente el propio lugar y los propios intereses y opciones, contamos, con un repertorio y una experiencia mucho más amplia para criticar, impugnar, condenar y prescindir, que para sumar, construir, apoyar, proponer.
Mucha más experiencia en perder que en ganar. Muchos más trayectos de desconfianza y frustración –que siempre son absolutos, completos, clarísimos– que de confianza y pasos de avance –siempre parciales, limitados, contingentes.
Y es difícil ampliar el repertorio, la caja de herramientas, la memoria y la costumbre.
La memoria es fundamental, pero siempre es bueno recordar que, sobre todo, hay una fuerte memoria de la derrota, la traición y, más hondamente, de la muerte y el miedo.
Tomar riesgos, es algo de lo que tenemos poca memoria, o tenemos memoria parcial y ejercicio escaso. Por lo tanto, hemos de tomar riesgos acudiendo a otras fuentes y soportes. O sin acudir a nada más que nuestra valentía, pensamiento y apuesta…
No es casual que lo seguro –y “la seguridad”– sea una piedra de toque central en estas elecciones. No hay duda de que la seguridad es una demanda legítima y generalizada, pero ¿en qué medida la promoción de lo de siempre, lo conocido, lo probado, lo “serio”, lo “mesurado”, lo “consensual-promediado” no se filtran bajo este rubro de la seguridad…?

5
Votamos lo conocido.(O) votamos con conocimiento.
Votamos informados y con información, pero la información viene de actores y por canales interesados.
Confiar en lo que no conocemos es costoso. Pero si sólo confiamos en lo que conocemos, y apostamos por lo conocido, lo experimentado… corremos el riesgo de quedarnos siempre con lo que conocemos.
¿Quién y cómo administra lo conocido y lo seguro?
Para la mayoría de la población, discutir, confrontar, un Estado presente; debates fuertes, políticos que hacen política, límites a la economía; incluso avanzar aunque sea poco, trabajar aunque sea precariamente, son experiencias nuevas, inseguras, precarias. Entonces...
Está abierta la posibilidad de profundizar un modelo de país. Un modelo y un momento que tiene límites, errores y contradicciones de los que siempre habrá. Los hay en toda apuesta o construcción, muy a pesar de la opinión de los “puros”, los seguros, los nuevos, los prolijos, los no políticos, los institucionales (demandantes de institucionalidad, sí, pero muchas veces guardianes de lo instituido…) los respetuosos de los consensos –promedios– y diálogos (el equilibrio de lo ya dado, el promedio que pone al poder concentrado igualándolo estadísticamente con los desposeídos, el diálogo que pretenden una igualdad de condiciones y una cortesía de sacristía entre intereses asimétricos, contrapuestos y entre actores profundamente desiguales y desigualados…).

6
Límites, pasos, transformación. Disenso, enfrentamiento. Dicho de otra manera: REALIDAD
La política es el reino de los límites y, por eso justamente, el de las posibilidades provisorias, condicionales, parciales y limitadas. Del paso a paso al mismo tiempo que de las rupturas.
Y la democracia es el lugar del debate y, aun, de la confrontación. Aun la polarización misma, tantas veces criticada, es parte de la lógica histórica y social de la democracia.
Más vale no asustarse de ellos, porque el riesgo de evitarlos, es evadirse de la vida democrática y regalarle a los poderes fácticos y al statu quo la escarapela de democráticos, sólo porque garantizan la continuidad de lo que creen que nunca debiera haberse perdido: la relación de fuerzas que garantiza –y al mismo tiempo fue garantizada primero– por la persecución y la muerte, luego la inflación y el shock-golpe de mercado, y más tarde por la exclusión y el desempleo.
¿Qué lectura hacemos de los límites? ¿En qué medida esa lectura sirve para construir? ¿Cómo ver las equivocaciones, errores, torpezas, los “trazos gruesos” pero al mismo tiempo los límites del contexto y de los actores, como algo que los constituye, como lo que SON? Si no se pueden ver ambas cosas quedamos en la suposición de que la política es cuestión de voluntad y costo cero. Como si seguir un rumbo en política implicara tan sólo decidirse entre las opciones A, B o C. Como si acaso hubiera de antemano algo como puertas a abrir, detrás de las cuales estuviera el futuro y las consecuencias. Asumir los límites y la “variable política” que pone en juego los conflictos y los costos de cualquier decisión, es difícil porque nos saca del manual y de las conversaciones de café. Nos implica y nos hace parte del asunto. Nos pone en el lugar de los que crean y creen.

7
Los miedos y los medios
El miedo es una de las materias primas del rating.Los medios no venden información o entretenimiento. Los medios les venden espectadores a los anunciantes y adhesión a otros actores sociales (económicos, políticos, culturales…)
Si los dueños del miedo son los garantes de la democracia… algo hay que pensar porque algo está mal, en algo nos va a ir mal.¿Cómo juega "el miedo" en esta campaña, en esta elección, en el debate político actual? ¿Cómo juega en la vida de las personas concretas?
Frente a los amigos de la no-política, de la política disfrazada, de la antipolítica, del disimulo y el marketing, no dejemos de juntar aire en el pecho y ganas en los argumentos y en la tarea, para seguir dándole en estas elecciones, la más fuerte bienvenida a la política, limitada, contradictoria, provisoria, insegura y sin garantías…
SIN MIEDO A SER FELICES, como decía una vieja campaña del Partido de los Trabajadores en Brasil…

8
NOSOTROS
Donde dice ellos: pensar siempre nosotrosDonde dice nosotros: pensar yo y la quebradura, el conflicto y la exigencia y la invitación de tomar posición en un nosotros que no es el PRE-establecido, sino el que surge de las opciones.(El nosotros de la política no es el PRE-establecido por los demás, y tampoco el PRE-establecido por nosotros mismos: en democracia, más que identidades, hay opciones)Donde dice “se” y “lo”: pensar que “he”, que “hemos”, que hago y que hacemos, cuándo, dónde, por qué, cuánto, para qué, para quiénes.Cambiar el verbo “ser” y más aún “es”, por “hace” y “decide” / “decido”…
¿Y si los testimoniales somos nosotros? Y los políticos… también.
La cuestión de las candidaturas llamadas “testimoniales” y, más ampliamente, lo que se ha considerado un conjunto de desprolijidades respecto a las formas republicanas, han sido motivo de debate y de descalificación.
Sin celebrarlas, queremos proponer otra clave de le lectura de esto: los testimoniales somos nosotros.
Si hay candidaturas testimoniales –y si significan lo que significan– es porque nuestra sociedad y dentro de ella los sectores populares, por un lado, y las dirigencias políticas, por otro, no han encontrado mejores maneras de expresarse en estas elecciones.
Las candidaturas testimoniales son, efectivamente, un desvío respecto a las “formas” clásicas, republicanas, instituidas de la puja electoral.

9
Campaña y conflicto.Lo que se discute y lo que se juega
¿Cuánto se habla-discute sobre la campaña y cuánto realmente del debate o la disputa política que se juega en ella? ¿Qué pasa en este tiempo de campaña con las cuestiones de contenido y las de procedimiento, con las de forma y las de fondo, las explícitas y las implícitas las superficiales y las profundas, las inmediatas y la meditadas…?
Opiniones, intereses: desfasajes y correspondencias Revisemos por un momento, individualmente, las propias opiniones. No todas, no completas –es mucho pedir. Más bien, hacer el ejercicio –personal o grupal– de señalar las tres o cuatro cuestiones centrales que nos importan actualmente en nuestros proyectos personales y colectivos, y –por otro lado– las tres o cuatro opiniones centrales que tenemos-expresamos en este tiempo. Ver qué grado de correspondencia hay en entre ellas.
De dónde vienen nuestras opiniones y con qué elementos damos debate, reflexión u opiniónOtra vez: revisemos nuestras opiniones, nuestras expresiones sobre la coyuntura electoral, las elecciones, los candidatos, el voto, la situación del país o la localidad. Evaluar de donde provienen, a cuáles se parecen, con qué y con quiénes coinciden.Por ejemplo, y de manera particular, pensar que grado de similitud –en intención, en formulación y modo de expresión y en contenido– tienen con lo que circula en los medios de comunicación. O proveniente de la interacción con otros sujetos comprometidos en organizaciones, agrupamientos o en espacios colectivos o de acción social y política. O en relación a mi familia, mis vecinos, mis compañeros de trabajo… Y, también, por supuesto, con los diversos candidatos o actores políticos activos en la campaña. ¿Cuántas oportunidades he tenido de expresarme?
Individual y personalmente, y de manera colectiva
De manera formal, explícita y prevista –no “casual”–
De manera pública y no privada
Y, en la misma línea: En ámbitos numerosos o de pocas personas. En el marco de debates o en el marco de meras yuxtaposiciones de expresionesCon oportunidad de una reflexión, profundización, con acceso a información clara, etc.
Interlocuciones y conversaciones políticas más profundas ¿Con quién hablo de política, de la elección?¿Qué calidad de conversaciones he tenido?¿Tuve la posibilidad de participar en alguna discusión o conversación, actividad o situación donde considero que pude experimentar una buena reflexión-confrontación política?¿He accedido a información de calidad? ¿A cuánta? ¿Dónde? ¿Quién la proveyó? ¿Qué valoro de ese debate o esa información?Si accedí: ¿Cuáles son las condiciones que existieron para que yo pudiera acceder a eso? ¿Qué posibilidad tengo de ampliar o sostener ese acceso a un debate político de mayor calidad, de mayor consistencia, de mayor, justamente politicidad?¿Quiénes más accedieron a él? ¿Qué puedo hacer para ampliar ese acceso?

10
La política se hace cargoASUMIR(NOS) POLÍTICOS
Ir de las personas a los colectivos, de los individuos a las tramas institucionales y organizativas, de las voluntades trasparentes a las decisiones condicionadas y “parcialmente decididas”, es un ejercicio con el que debemos enfrentar no sólo la mirada que diseminan –imponen– los medios de comunicación, sino también la tendencia muy fuerte de NUESTRA cultura política. Y, por debajo de esto, con una inclinación humana a evitar la complejidad de lo real y conformarse con miradas y relatos simplistas de lo que nos sucede y de los que los otros hacen.
Un gran “nivelador” de la mirada política, donde prende y se reproduce un sentido común que no deja percibir justamente la politicidad de las situaciones políticas (y especialmente de las contiendas electorales, siendo que son tan centrales para la dinámica de construcción y circulación del poder político en democracia) es un acento exacerbado en las figuras individuales y su voluntad individual, a la hora de definir los escenarios, las condiciones, los hechos, la realidad misma. El o los candidatos, el líder, el dirigente, por supuesto, son figuras centrales y está muy bien prestar atención a las tramas, las relaciones, los vínculos, las condicionantes en el marco de las cuales –como facilitadoras o limitantes–quienes conducen pueden ejercer márgenes de decisión y opción.
No ver estos vínculos, que son relaciones de fuerza, y que constituyen la trama de lo real que se juega en cada momento de la historia, es fantasear con seres omniscientes, voluntades “en el aire”, absolutamente claras y de alguna manera omnipotentes que, por libre albedrío, voluntad o gusto –a piacere–, se dispondrían a hacer lo que “quieren”
RECORDAR, UNA VEZ MÁS, que casi todo lo que se critica y descalifica de la política, ES JUSTAMENTE LO QUE LA CONSTITUYE COMO TAL:
La política es puro verso
: Sí, la política esta hecha de palabras; cuanto más puramente, más política.
Hay doble discurso: El doble discurso, el triple, es el discurso normal de cualquiera que interactúa en la esfera pública.
Confronta, conflcitúa: La democracia no es “paz” ni “armonía”: pone en el centro los debates y las disonancias.
Es tradicional: Sin tradición política, no hay política, histórica ni propia de ningún pueblo. ¿Cuál tradición?
No es cien por ciento confiable: Efectivamente, son humanos. Si es puro, no es político. Probablemente no es humano. Y muy probablemente no es real…Política es contingencia y limitación.
Lo hace porque defiende intereses particulares: En política no existen los desinteresados. Ni el altruismo. Los intereses de quiénes y de cuántos es una pregunta más sensata.
Está preparado, está calculado, está asesorado: En política existe la espontaneidad y la improvisación, pero nada en la política es “natural”. Si es “natural”, te vendieron un buzón natural.
Propuesta: Todo lo que parece que “HACEN LOS POLÍTICOS” verlo como el emergente de actores sociales más amplios, y de la sociedad misma. Eso sí: no ver la sociedad como una unidad, como algo terminado, homogéneo o estático, sino como dinámica de acuerdos y desarreglos…
De la misma manera que no considerar al pueblo como un ente preexistente a las acciones que lo van constituyendo, sino como un sujeto en curso, en construcción, a partir de las decisiones que va tomando, de las oportunidades que tienen fragmentos subordinados de la sociedad de reconocerse con unos intereses que identifica como propios, como de las mayorías etc.

PRONUNCIAR LA POLÍTICAAQUÍ Y AHORA:
CON EL VOTOY LA PALABRA

Ejercicios para pensar desde otro lado, leer entre líneas sospechar un poco de nosotros mismos y tomar(nos) riesgos. Abriendo la mirada y la palabra política.
Una propuesta: pensar las declaraciones enunciados de los actores, propuestas, noticias, anuncios, de esta manera:
Considerar que hay actores que sostienen y defienden prioritariamente poderes y intereses centrados y con base: En lo económico. En lo político. En lo mediático y la administración de símbolos y recursos comunicacionales.
Considerar que ejercen este poder y manifiestan sus posiciones en base a y desde canales y actores públicos-colectivos, a veces expresados por individuos:
Económicos Políticos Mediáticos
Considerar que los argumentos, propuestas medidas, dominios o campos de debate donde y en torno a los cuales se manifiestan, tienden a plantear cambios, hechos, decisiones, opciones, sumar consensos o respaldos para medidas relativas a la concentración o distribución del:
Poder económico
Poder político
Poder mediático…
Como si fueran tres círculos concéntricos que giran libremente entre sí:
El de las fuentes de poder-característica de base-central de los actores (donde anclan sus intereses y su fuente de poder).
El de los diferentes tipos de actores, que en esferas diferentes, los representan, los expresan, los “median”.
El de las medidas, propuestas, intervenciones en conflictos y relaciones de fuerza en que se involucran.
Por ejemplo: Actor constituido por intereses/poder económico que se expresa por una representación mediática interviniendo sobre la distribución del poder político… ( y, así, diferentes combinaciones)
A trasluz de estas combinaciones, tratar de definir dónde estamos nosotros. En el mismo movimiento, cuántos contendientes –frentes de confrontación relevantes– hay realmente y qué bloques se perfilan de un lado y de otro.Intentar reconocernos “nosotros” (y, después, ver a qué nos hemos referido con “nosotros”, quién/quiénes es/son ese “nosotros” en le que nos reconocemos cuando pensamos estas cuestiones).Y ver también, ver las zonas de matices, las zonas borrosas, los desubiques y las posiciones inesperadas…

Débil-fuerte: dar vuelta la mirada
Muchas argumentaciones en torno a esta elección y coyuntura política, a la hora de caracterizar posiciones del gobierno, señalan su "autoritarismo". ¿Qué pasa si vemos eso que se señala como jugadas “omnipotentes” de un gobierno fuerte como condicionamientos, límites (o equivocaciones) de un gobierno que tiene que fortalecer su legitimidad o su fuerza (o sea, un gobierno que porta debilidades, ya sea de su respaldo social por parte un sector de la sociedad, un conglomerado de actores y sectores sociales, ya sea por la presión de otros sectores y actores que se le oponen).¿Qué pasa si en vez de ver si el gobierno es fuerte o débil, vemos qué actores sociales, y qué conjuntos de intereses tienen fortaleza para expresarse o hacerse valer en la escena pública y en la puja política?(Ver aquí, también, tres pujas: la económica; la política; la de opinión o mediática, de visibilidad.)
INVENTAR LAS PROPIAS CATEGORIAS Y CAJA DE HERRAMIENTAS DE ANÁLISIS
Descoleccionar: y valorar con otros conjuntos, conjunciones, contornos. Marcar otras fronteras, descubrir otras maneras de clasificar opiniones, intereses actores, prácticas.
No olvidar que estamos ante el desafío de:INVENTAR UN LENGUAJE POLITICO PARA ESTE TIEMPOPARA NOSOTROSY PARA QUE ESTE TIEMPO SEA EL NUESTRO